La pregunta suele llegar en forma binaria. Es ilegal llevar las luces de cubierta encendidas en navegación, sí o no.
La regla no responde en esa forma, y la forma de su respuesta real es más útil de lo que habría sido un sí o un no. Fija tres condiciones, y ninguna de ellas limita la intensidad que puede tener la luz.
Fabricamos iluminación de cubierta y de tarea y no luces de navegación, así que este es un límite sobre el que tenemos que ser claros en lugar de uno que nos convenga difuminar.
La respuesta corta: según el Reglamento de navegación interior de Estados Unidos, entre la puesta y la salida del sol no se exhibirá ninguna otra luz, con excepción de aquellas que no puedan ser confundidas con las luces mencionadas en el Reglamento, ni dificulten su visibilidad o su carácter distintivo, ni impidan el ejercicio de una vigilancia eficaz. La iluminación de cubierta está, por tanto, permitida dentro de esos límites. Que una instalación concreta se mantenga dentro de ellos depende de hacia dónde apunte, desde dónde sea visible y cuándo se encienda.
Qué dice realmente la Regla
Limita las demás luces por su efecto, no por su tipo ni por su potencia.
La Regla 20 rige cuándo se aplican las reglas de luces y qué más puede exhibirse junto a ellas. Su redacción dice que las reglas relativas a las luces se cumplirán desde la puesta hasta la salida del sol y que, durante ese intervalo, no se exhibirá ninguna otra luz, con excepción de aquellas luces que no puedan ser confundidas con las luces mencionadas en este Reglamento o no dificulten su visibilidad o su carácter distintivo, o impidan el ejercicio de una vigilancia eficaz.
Leída despacio, es una prueba de consecuencias. La regla no menciona en ningún momento luces de cubierta, faros de trabajo, proyectores ni lúmenes. Describe tres maneras en que una luz puede causar un problema y prohíbe las luces que las causan. La frase está redactada con «o» en lugar de «y», una torpeza de redacción que arrastra desde hace mucho tiempo; en la práctica se aplica como tres condiciones que deben cumplirse todas, y así es como la trata el resto de este artículo.
| Condición | Qué protege | Cómo la incumple una luz de cubierta |
|---|---|---|
| No puede confundirse con las luces prescritas | La lectura que otro patrón hace de su rumbo y su situación | Luz blanca visible desde fuera del buque, en un sector donde iría una luz de navegación |
| No dificulta su visibilidad ni su carácter distintivo | Que las propias luces de navegación sigan siendo legibles | Una luz de cubierta potente al lado o por encima de ellas, que las apaga a distancia |
| No impide el ejercicio de una vigilancia eficaz | La guardia, que suele ser la propia | Cualquier luz en el campo visual del puesto de gobierno que destruya la adaptación a la oscuridad |
Tres pruebas, y la intensidad no es ninguna de ellas
Por eso el planteamiento de sí o no lleva a optimizar la variable equivocada.
Una luz modesta en la posición equivocada, visible por popa como un punto blanco, puede leerse como una luz de alcance desde un buque que esté alcanzando al nuestro. Es tenue, e incumple la primera condición. Un haz amplio y potente dirigido hacia abajo sobre una cubierta de trabajo, apantallado desde el exterior del buque y apagado cuando el trabajo termina, puede no incumplir ninguna.
Así que las preguntas útiles son geométricas y operativas antes que fotométricas. ¿Desde dónde es visible esta luz, fuera del buque? ¿Está en la misma línea de visión que una luz de navegación? ¿Y quién la tiene delante de los ojos?
La condición que pilla a la gente desprevenida
La tercera, porque es la única cuya víctima es el propio buque que muestra la luz.
La adaptación a la oscuridad tarda mucho en construirse y se pierde en un instante. Una luz de cubierta que se derrama hacia el puesto de gobierno, o que se refleja en una cubierta mojada o en una superestructura blanca y llega al puesto de gobierno, reinicia la visión nocturna de la guardia cada vez que está encendida. Las otras dos condiciones protegen a los demás. Esta protege a quien decidió encenderla.
El reflejo es la parte que sorprende, y es específica de las embarcaciones. En un campo no hay nada que devuelva el haz. En una embarcación la cubierta está mojada, la superestructura suele ser blanca y ambas están justo entre el faro y quien gobierna.

Por qué el blanco es el color que causa problemas
Porque las luces prescritas usan el blanco en sectores definidos, y un punto de luz blanca fuera del buque es ambiguo por defecto.
La iluminación de navegación comunica mediante una combinación de color y sector de visibilidad. Quien mira desde lejos ve puntos de luz y deduce de ellos un rumbo, un tamaño y una situación. Cualquier luz blanca adicional visible desde fuera del casco entra por ese mismo canal, y quien la interpreta no tiene manera de saber que estaba pensada como luz de trabajo.
La iluminación de cubierta de color evita parte de esa ambigüedad, pero introduce la suya propia, ya que los colores tienen significados concretos en el Reglamento. La vía más segura no es un color distinto, sino una geometría distinta: mantener la luz de trabajo donde no pueda verse desde fuera del buque en absoluto.
Cómo cambia esto la forma de montarlas
Cada una de las tres condiciones se decide en la instalación y no en la compra.

| Decisión | Qué hacer | A qué condición responde |
|---|---|---|
| Altura de montaje y orientación | Montar bajo y orientar hacia abajo en lugar de alto y a nivel | Confusión de identidad, al eliminar la visibilidad desde fuera |
| Separación de las luces de navegación | Mantener los faros de trabajo fuera de la misma línea de visión | Dificultar la visibilidad de las luces prescritas |
| Apantallamiento y luz dispersa | Comprobar en qué incide el haz, no solo qué ilumina | Vigilancia, ya que el reflejo llega al puesto de gobierno |
| Encendido | Circuito separado del de las luces de navegación, apagado cuando no se trabaja | Las tres, porque ninguna se aplica cuando está apagada |
| Tipo de haz | Un haz amplio y de corto alcance sobre la zona de trabajo | Vigilancia, al reducir la luz dispersa y el deslumbramiento reflejado |
La fila del interruptor es la que más merece la pena defender. Una luz de cubierta en su propio circuito, que nadie pueda dejar encendida por descuido cuando el buque se pone en navegación, resuelve toda la cuestión por la vía operativa en lugar de por la vía argumental.
Qué reglas aplican en cada caso
El texto citado aquí procede del Reglamento de navegación interior de Estados Unidos, publicado en el 33 CFR parte 83.
Las aguas internacionales se rigen por el COLREG, y otros países lo aplican a través de sus propios instrumentos nacionales. La disposición sobre las demás luces es muy parecida en todos ellos, pero los detalles, la vigilancia del cumplimiento y las clases de buque cubiertas no nos corresponde resumirlos. Conviene confirmar el conjunto de reglas aplicable allí donde opere el buque, y tratar los buques comerciales y los de recreo como cuestiones separadas.
Un límite sí se mantiene en todas partes. Las luces de navegación son una clase de producto definida y homologada, con requisitos de sectores, colores y distancias de visibilidad. Un faro de trabajo no lo es, y ninguna especificación lo convierte en uno.
Preguntas frecuentes
¿Es ilegal llevar encendidas las luces de atraque o de cubierta en navegación?
No como prohibición general. Según el Reglamento interior de Estados Unidos, pueden exhibirse otras luces entre la puesta y la salida del sol siempre que no puedan confundirse con las luces prescritas, no dificulten su visibilidad y no impidan el ejercicio de una vigilancia eficaz. En la práctica, una luz dirigida hacia abajo sobre una cubierta de trabajo y apagada cuando no hace falta es mucho más fácil de defender que una dejada encendida mientras se navega.
¿Puedo usar un faro de trabajo como luz de navegación?
No. Las luces de navegación están especificadas por color, sector de visibilidad y distancia de visibilidad, y están sujetas a regímenes de aprobación. Un faro de trabajo no cumple ninguno de esos requisitos por diseño, y montarlo en lugar de una luz de navegación elimina información en la que otros buques se apoyan para juzgar el rumbo.
¿Una luz de cubierta roja resuelve el problema de la visión nocturna?
Ayuda con la adaptación a la oscuridad, y por eso el rojo es habitual en la iluminación de instrumentos y de cabina. No ayuda con la primera condición, porque los colores tienen significados definidos en el Reglamento y una luz roja visible desde fuera del buque es una ambigüedad en sí misma. Controlar hacia dónde va la luz es un enfoque más fiable que cambiar su color.
Qué hacer con esto
Decida las tres cuestiones en la fase de montaje: desde dónde es visible el faro fuera del casco, si comparte línea de visión con una luz de navegación y dónde cae su luz dispersa. Y después póngalo en su propio interruptor.
Si está eligiendo faros para un buque y no para maquinaria, la interfaz de montaje merece al menos tanta atención como el haz, porque es ahí donde el servicio marino hace su daño.